ALPINE A110: MELANCOLIA DEPORTIVA

Gran éxito en la competición

Fundada a mediados del siglo pasado, en 1955,  Alpine fue una marca que consiguió grandes éxitos en el mundo de la competición, un hecho que le hizo disfrutar de un estatus privilegiado en los años 60 y 70 y el Alpine 110 fue de los modelos de mas éxito.

Esta meteórica subida al Olimpo de los más grandes en el mundo de las carreras fue a cargo de un modelo, el A110, un deportivo emblemático que ahora, casi cincuenta años más tarde, renace como el sueño pendiente que muchos melancólicos soñaban conducir o como mínimo, volver a rodar de nuevo.

Renacimiento medio siglo después

El sueño se ha cumplido! El nuevo A110 renace y lo hace con un diseño evocador que recuerda inequívocamente al modelo original del que proviene. De hecho, sólo con verlo, y salvo las evidentes mejoras generacionales y de recursos tecnológicos o de nuevos materiales y nuevas estructuras surgidas con el tiempo, el resultado no deja lugar a dudas de que es un Alpine A110!

 ADN Alpine

En este sentido, los ingenieros han sabido encontrar la forma para respetar religiosamente todos los códigos estéticos de la mítica berlinetta de la que proviene, manteniendo rasgos de identidad inconfundibles, como por ejemplo el frontal y el capó en forma de V, los cuatro faros redondos tan característicos, los pilotos horizontales o el vidrio en forma de trapecio.

La versión de lanzamiento de este reinterpretación del mítico A110 del 62, denominada «Première Edition»   ha sido limitada a 1955 unidades, cifra que corresponde al año que en que se fundó la marca.

Compacto y ligero, el nuevo A110 hace 4,18 m de largo, 1,80 de ancho, 1,25 de alto y pesa sólo 1.103kg.

 

Respecto del que esconde debajo del capó. Deciros que el A110 equipa un motor de 4 cilindros de 1,8 litros con 252 CV de potencia y 320Nm de par.

Se trata de un motor en posición central de tracción posterior con un centro de gravedad muy bajo. En este sentido, el reparto de pesos queda en un 44% delante y un 56% detrás.

En cuanto a la transmisión, viene equipado con una caja automática DCT de doble embrague de 7 marchas como única opción.

Con todo esto, este deportivo nostálgico de tracción posterior acelera de 0 a 100 en 4,5 segundos y logra los 250 km/h de velocidad máxima.

El consumo mediano es de 6,1 litros a los cien, con unas emisiones de CO2 de 138 gramos por kilómetro.

Un capricho difícil de conseguir

Finalmente deciros, que si os habéis hecho ilusiones, tendréis que hacer mangas para encontrar una unidad, dado que a pesar de costar unos 62 mil euros, la totalidad de la producción se vendió en menos de una semana desde que se abrió la comercialización. Así pues, si queréis una unidad, primero tendréis de buscarla y si la encontráis, tendréis que estar dispuestos a pagar un sobreprecio!

¿Cual? Esta pregunta no os la podemos responder.

Fotos: alpinecars.com