CUPRA ATECA: 100% CUPRA

Antes que nada os pondremos en antecedentes, puesto que la historia de esta marca nació fruto de muy buenas “vibras”, que diríamos coloquialmente.

Hace casi 25 años

Todo empezó cuando en 1996 SEAT ganó el Mundial de Rallys de 2 ruedas motrices. Para commemorarlo quisieron hacer una edición limitada del SEAT Ibiza. Así pues, nació el Ibiza Cupra (fruto del acrónimo resultante entre Cup y Racing).

Como homenaje al hito mundialista, lógicamente aquel Ibiza presentaba un acabado muy deportivo. Este hecho -como era previsible- tuvo un éxito absoluto.

Hecho uno, imaginados todos!

Visto el éxito obtenido, lo que surgió como un modelo puntual comenzó una historia que este año, casi un cuarto de siglo después, se consolida finalmente como una marca con una proyección súper potente.

Lo hace con una serie de atributos diferenciales y en un momento en el que los de Martorell experimentan un crecimiento global sin precedentes.

Con la inauguración de la red de concesionarios Cupra, esta situación no hará otra cosa que dispararse todavía más.

El primer modelo con que han inaugurado el catálogo es el Cupra Ateca, un modelo que durante la inauguración del concesionario de Andorra todo el mundo pudo ver.

Los otros modelos Cupra, como por ejemplo el León o el Ibiza, siguen siendo de la hornada SEAT y todavía será así un tiempo.

El cambio de marca llegará una vez salga la próxima generación de cada uno de ellos.

Algo más allá llegará el turno del Cupra Formentor.

300 CV y 400 Nm

Así pues nos centraremos en el Cupra Ateca. Se trata de un SUV deportivo con 300 CV (entre 5,300 a 6,300 rpm) 400 Nm de par (entre las 2 mil y las 5,2 mil  vueltas), equipado con un cambio automático DSG de siete relaciones y con un sistema de tracción integral 4Drive.

Con estas cifras solo necesita 5,2 según para acelerar de 0 a 100.

La velocidad máxima está limitada a los 247 km/h

A pesar de que a primera vista no difiere demasiado de los Ateca de SEAT -aparentemente menos deportivos- visto más al detalle es muy diferente.

Estéticamente el principal cambio lo encontramos en la cosmética exclusiva, así como en elementos muy destacables, como por ejemplo los logos e inscripciones Cupra, las espectaculares llantas específicas de 19 pulgadas, las cuatro colas del sistema de escape o las diferentes molduras que hay en la carrocería.

Un detalle más difícil de ver al primer vistazo, al menos que haya un SEAT y un Cupra puerta con puerta, es que la carrocería del Cupra Ateca está rebajada unos 10 milímetros más respecto del Ateca de SEAT.

Interior en sintonia

Del interior, que lógicamente mantiene mucha similitud respecto a los Ateca de SEAT, destaca el cuadro de instrumentos con el «Virtual Cockpit». Este elemento lo ha heredado de las otras marcas del grupo, como Audi o Volkswagen.

Otros elementos de gran calidad y de inconfundible corte deportivo que diferencian a los Cupra los encontramos en el interior, donde destacan mucho los asientos. Además de la ergonomía de competición, están tapizados con Alcántara y piel girada.

También destaca el volante deportivo.

Junto con la tapicería, ambos elementos presentan cosidos a la vista con un hilo de color bronce, un detalle que de hecho encontramos por toda la cabina: asientos, volante, azulejo frontal, puertas…

El logo de la marca también está presente en elementos como los asientos, el volante e incluso sale proyectado en el suelo cuando se abren las puertas.

Otros detalles tecnológicos del interior son el sistema de infoentretenimiento con navegador y con pantalla central de 8 pulgadas. Eso sí,  este sí que es un elemento común en otros modelos más allá de la propia gamma Cupra.

La unidad de prueba que nos cedieron los de Europ-Auto estaba equipada con todo los extras posibles, incluido el paquete Brembo, que viene a ser el equivalente del Performance que propone el Cupra Leon. Incluye asientos deportivos de tipo competición forrados con Alcántara y venden rematados con las costuras de color bronce que os comentábamos unas líneas antes. De hecho, como todos y cada uno de los elementos interiores, el bronce  -como tonalidad destacada- domina toda la cabina muy sutilmente.

Completan este paquete unos imponentes frenos de disco Brembo.

SUV deportivo para el día a día

Más allá de estar ligeramente rebajado respecto de los Ateca de Seat, es justo decir que el trabajo hecho por el departamento de los de «Seat Sport» va mucho más allá de estos 10 milímetros que comentábamos. Y es que son unos cuántos más los aspectos que diferencian un Ateca del otro, y todos miran en la misma dirección, la DEPORTIVIDAD.

El chasis adaptativo, mucho más rígido y deportivo. Un sistema de suspensiones específico y los seis modos de conducción: Confort, Sport, Cupra, Snow, Off-road e Individual, son algunos de estos aspectos.

Gracias a todo ello, las posibilidades de modificar las prestaciones y el rendimiento del coche son muchas y todas muy prestacionales.

Las posibilidades que ofrecen los diferentes parámetros y a la forma de actuar en la dirección, el cambio o en la gestión global del motor, se notan de lo más según el modo seleccionado.

Quizás el modo Offroad es el menos evidente, pero ni lo probamos demasiado, ni  es crucial en este tipo de vehículos, pues es un SUV, sí, pero como tantas veces decimos, no pretende ser un 4×4 montañoso.

A probarlo!

Al salir del concesionario, tomamos la carretera que sube hacia los valles del norte. Lo cierto es que nos hacía mucha ilusió llevar un coche tan prestacional, pero de una marca tan nuestra.

Serían las ganas, pero no habíamos pasado ni el primero túnel que ya comentábamos con los cámaras las sensaciones de la tracción integral y de los 300 CV! Menos mal que son tramos con radar, que si no…..

Al llegar al cruce de Anyós decidimos desviarnos por allá para seguir hacia la Aldosa. Queríamos hacer el eterno Coll de Ordino, nuestro circuito de pruebas preferido.  Ir vía la Aldosa era un buen tramo de calentamiento, así que para allá que nos fuimos.

A los minutos de ir subiendo hacia la Aldosa, ya no eran sensaciones imaginarias, los 300 CV, la tracción integral, pero también el excelente reparto del pesos nos confirmaron rápidamente que estábamos probando un SUV ágil, deportivo y muy reactivo.

SUV de corte deportivo

El Cupra Ateca es un coche capaz de gestionar aquellas curvas  -algunas son muy pronunciados-  con una gran rapidez, seguridad y mucha efectividad en la trazada.

Indudablemente es un coche de corte deportivo, pero también extremadamente fiable y seguro, y no hablo de la fiabilidad o de la seguridad en su sentido más literal, pues eso es evidente. Hablo de esta seguridad que sientes cuando conduces un coche que prestacionalmente podría jugarte alguna mal pasada fruto de la falta de experiencia o de lo que coloquialmente se dice “falta de manos”.

Nada más lejos, vayas como vayas la seguridad y el comportamiento del coche es excelente. Se tendría que ser muy temerario o extremadamente descuidado para encontrarse en una situación comprometida.

Decimos esto porque gracias a la buena gestión de la electrónica, pero también al planteamiento general del coche: pesos, configuraciones y suspensiones, el comportamiento dinámico es de 10 sobre 10.

Tanto es así que llega un momento que de no ser por la posición al volante te olvidas que estás conduciendo un SUV.

El sonido y el empujón hacen que llegues a olvidar el modelo que estás conduciendo y te hace disfrutar mucho en todo momento. Cuando digo en todo momento, me refiero a esto, a cualquier momento y situación.

Polivalente

Paralelamente, y este es el otro grande que de este coche, la dureza, las sensaciones deportivas y el comportamiento temperamental que sientes cuando apretas el acelerador desaparece cuando la situación cambia. Y es que el Cupra Ateca desborda polivalencia.

A diferencia de otros SUV deportivos con este nivel de prestaciones, el Ateca Cupra es también un coche familiar y confortable, perfecto para toda la familia en un uso cotidiano y urbano.

También puede hacernos un buen servicio para hacer pequeñas incursiones fuera del asfalto gracias a su modo Off-road, a pesar de que el hecho de tener menos altura libre, las llantas de 19 pulgadas y los neumaticos Pirelli P Cero, no lo sitúan como el modelo ideal para enfrentarse a situaciones que no sean puramente anecdóticas. Y es que su configuración global -a pesar de tener este modo para ocasiones puntuales- no casa demasiado con caminos complicados, ni con piedras, ni barro, ni arena. Pero como ya hemos dicho, nadie ha dicho que esté hecho para eso!

Interior amplio

También dentro del ámbito familiar destaca su gran habitabilidad. Tanto delante, como en las plazas traseras, todo es confort y espacio. El maletero también es de gran capacidad.
Con 485 litros naturales permite transportar todo el necesario sin tener que hacer contorsionismo para posar las maletas.

Ya en términos de cifras de consumo, es evidente que el Cupra Ateca no es un coche que destaque por cifras de consumo muy bajas. Para eso ya tenemos los Ateca de SEAT.

En la prueba que hicimos, -más corta de lo previsto por falta de tiempo- no bajamos de los 8,7 litros a los 100 kilómetros. Eso sí, fuimos al lío y además, el 60% del total hecho eran subidas reviradas.

En todo caso, circulando normalmente por carreteras con poco desnivel y/o autopistas, dejando que el motor vaya subiendo naturalmente de vueltas, seguro que podemos estar cerca de los 7,2 litros de consumo mixto anunciado.

De la misma forma, si lo exprimís con toda la contundencia que ofrece, seguramente la cifra se disparará bastante más allá de los 12 litros. Todo dependerá de lo que lo apretéis, y creednos, lo podéis apretar mucho!

Si queréis saber más, dirigíos a Europ-Auto. Calle Josep Viladomat, 38. Escaldes Engordany. tel. 825 671

Fotos. Motoraldia / Cupra Oficial