OPEL GT CONCEPT

Dado a conocer por primera vez durante la última muestra suiza del mes de marzo, el Opel GT Concept, el GT fue uno de los modelos conceptuales más cautivadores del acontecimiento. Con un diseño muy futurista, el Opel GT propone un motor delantero de tracción posterior en una carrocería de menos de 1000 kg.

Lo que más llama la atención al primer vistazo son las ruedas rojas delanteras y las grandes puertas con las ventanillas laterales integradas entre el vidrio.

Tanto el conductor como el acompañante pueden acceder al sorprendente interior tocando simplemente el panel táctil de las puertas eléctricas, integrado sobre la línea roja del techo.

Al abrirse las puertas, estas se esconden en los pasos de rueda delanteros, ahorrando en espacio y facilitando un gran ángulo de apertura.

Dos cámaras montadas más allá de los pasos de rueda, sirven para conseguir una buena visión periférica de todo el perímetro. Transmiten sus imágenes a dos monitores colocados a derecha e izquierda del habitáculo, haciendo las funciones de los retrovisores tradicionales de siempre. Las dos pantallas también muestran todos los ángulos exteriores del coche.

En lo que a la mecánica se refiere, el GT Concept propone un motor central delantero con turbo y tracción posterior. Se trata de un motor de gasolina con tres cilindros en posición central delantera que ofrece 145 CV de potencia. Con 1.0 litros y el turbocompresor, el Opel GT entrega un par máximo de 205 Nm.

Gracias a la disposición central del motor, el centro de gravedad está muy bajo y centrado, lo que resulta ideal para obtener un comportamiento dinámico y deportivo, especialmente en carreteras muy serpenteantes.

Envía la potencia a las ruedas posteriores por medio de una caja de cambio secuencial de seis velocidades que se controla con las típicas levas de cambio en el volante.

Todo esto permite unas prestaciones muy interesantes, con poco más de 7,5 segundos para subir de 0 a 100 km/h y una velocidad máxima de 215 km/h.

 

Estéticamente destacan también los faros delanteros con los indicadores de dirección integrados y con efecto tridimensional.

El sistema de iluminación «IntelliLux», permite circular con las luces largas sin deslumbrar al resto de conductores. El diseño de los faros se complementa también con el diseño en tres dimensiones de los pilotos posteriores, otro signo de identidad inequívoco del coche que es!

El interior es tan purista como el exterior. Destaca el cuadro de instrumentos acabado en aluminio, una importante aportación visual respecto del conjunto de elementos de la cabina. De hecho, tanto este tipo de cuadro de mandos como el sistema de luces, podrían pasar a formar parte de los próximos modelos de producción de la marca.

Los brillantes retractores rojos de los cinturones de seguridad son también otro de los detalles mas vistosos, al mismo tiempo que reflejan el diseño de las llamativas ruedas rojas delanteras.

No hay botones en ninguna parte, puesto que el GT Concept está pensado para ser controlado mediante un sistema de control por voz, y desde el panel táctil que hay en la consola central, puesto que de cara al futuro, los de Opel buscan la máxima integración coche-piloto. Es la tecnología llamada «Human Machine Interface-HMI».

En este prototipo del Opel GT, el sistema está pensado para hacer que sea el coche quien se adapte al conductor y a sus necesidades.

El resultado de este sistema es parecido al de Siri de los iPhones, pero lógicamente mucho más evolucionado y especializado en las funciones de un automóvil. Gracias a este sistema, el coche contestará al piloto ante funciones cómo: elegir la música, la ruta o la temperatura de ambiente, siempre de acuerdo con la situación o las preferencias del conductor.

Para ofrecer la ayuda necesaria de forma espontánea en todas las ocasiones, el software aprende y memoriza a partir de cada nueva orden, de cada toque en los mandos del volante y de cada ajuste que se realice, a medida que lo vamos conduciendo. Una función similar son las transmisiones automáticas adaptativas, que adaptan el estilo de cada conductor con parámetros más deportivos o más económicos según se ejecuten en cada caso o perfil de conducción.

Los dos relojes clásicos de instrumentación, son ahora superficies de proyección que pueden ser retroiluminados en diferentes colores. Muestran una gran cantidad de información en tres dimensiones.

El régimen del motor y la velocidad siempre son claramente visibles a la pantalla de la izquierda, mientras que la de la derecha es configurable de forma individual.

En cuanto a conectividad, al mismo tiempo que podemos mantenernos continuamente conectados con nuestra oficina o con alguien cualquiera, la pantalla de la derecha cuenta con un sistema de navegación con gráficos intuitivos y sin ninguna indicación numérica. Cuando se circula más rápido, muestra el consumo de combustible, y si tienes ganas de divertirte un poco tomando alguna curva además velocidad, la respuesta del acelerador, de la caja del cambios y de la gestión del motor, se optimizan para poder hacerlo, situación ante la cual, la pantalla mostrará los valores de fuerza G y el progreso en la aceleración.

De hecho el GT Concept está pensado incluso para hablar y enviar mensajes al propio conductor. También para avisarnos de situaciones de riesgo ajenas al funcionamiento del coche, como por ejemplo, avisarnos de la presencia otros vehículos que no hemos visto, por estar, por ejemplo,  en el  ángulo muerto. Gracias a esta tecnología de última generación, el Opel GT Concept está siempre alerta, tanto de nosotros cómo de todo el que lo rodea.

Acabaremos con el volante, que con su diseño quiere rendir homenaje al legendario Opel GT de los años 1960 y 1970.