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VW GOLF RALLYE G60 VS LANCIA DELTA INTEGRALE HF EVO 1

En este segundo reportaje de pruebas con comparativas, os hablaremos de dos clásicos entre clásicos. Dos modelos icónicos que desde que salieron al mercado se han hecho un lugar dentro de la Historia del automóvil

“Face to Face” divergente

De hecho, la de hoy no será una comparativa propiamente dicha. Lo decimos porque a pesar de tener muchos elementos en común, tampoco son dos coches equivalentes como para compararlos. Ahora bien, sí que son dos opciones para valorarlas juntas como compra, dentro de un mismo segmento pues tienen un perfil similar. Y es que ambos son el deseo de muchos. Y es que son dos alternativas deseables ideales para llenar el mismo “vacío” del garaje. Uno junto al otro.

Por otro lado, después de tantos años, hay el tema de inversión. Muy importante cuando se quiere adquirir un clásico. Decimos esto porque no solamente son coches que proporcionan grandes sensaciones al volante, también son dos coches que se cotizan de lo lindo.

Tanto el Lancia Delta Integrale HF Evo1 como el VW Golf Rallye G60 son versiones muy especiales respecto de sus correspondientes modelos genéricos. Pero estos dos, al ser unidades muy especiales dentro de la historia de cada modelo, lo son mucho más.

Turbo VS compressor

Cómo decíamos, a pesar de no ser directamente comparables, ambos son coches con muchos puntos en común. Están ensanchados de carrocería, son de tracción integral, tienen 4 plazas y los dos tienen una carrocería compacta.

Ninguno de los dos tiene motor atmosférico. El Lancia tiene un motor turbo, mientras que el Golf incorpora un compresor.

Al margen de esta diferencia -importante a la hora de conducirlos- siguen teniendo muchas cosas en común. Por eso, a nivel usuarios o de coleccionistas, los dos son auténticos caramelos a tener en cuenta.

La diferencia a nivel motor, es decir, el tema de que uno lleve un turbo y el otro  compresor, revela una de las grandes aunque pocas diferencias a la hora de pilotarlos.

Y es que del G60, una de las cosas que más gusta al conducirlo es precisamente el tema del compresor. Tiene muchos más bajos que el Lancia y esto hace que saliendo en segunda, salga volando en comparación al italiano.

También es cierto que cuando el turbo del Integrale se dispara, lo atrapa y lo supera sin demasiado esfuerzo.

Esta diferencia de comportamiento a bajas revoluciones sería la gran diferencia a nivel de pilotaje.

Curvas encadenadas

Por lo tanto, según donde te encuentres -por ejemplo saliendo de una curva-, el Golf tendrá un empujón que no tendrá el Lancia. Es decir, que en un contexto de curvas cerradas y encadenadas -rollo puerto de montaña- el Golf será mucho más dinámico y reactivo que el Integrale. Para poder estar a la altura en este contexto, con el Integrale tendríamos que reducir a primera en cada entrada y esto implicaría un “maltrato” excesivo.

Curvas y tramos abiertos

Ahora bien. Si el decorado combina curvas con tramos abiertos, la cosa cambia, pues a la que hay metros por delante y puedes estirar el motor del Lancia, este sale volando.

Llegados a este punto, tampoco hablaremos de qué coche es mejor, o de cuál es superior para un tipo de piloto u otro. La magia de estos dos coches está en que ambos son igualmente compatibles como piezas incomparables. Son dos unidades ideales con dos comportamientos para un mismo tipo de cliente. Y es que estos puntos diferenciales son precisamente los que los hacen exquisitamente compatibles a la hora de tenerlos a los dos en el garaje.

Las sensaciones

Cuando hablamos de sensaciones, la cosa cobra mucha importancia. Quizás es donde más diferencias encontramos, pues hablamos de sensaciones muy diferentes.

En este aspecto, el Lancia tiene un pedigrí de competición brutal y esto es nota en cada centímetro.

Busques un cotxe de ral·li?

Con seis campeonatos del Mundo a las espaldas, pocas cosas hay por decir.  Este palmarés lo notas al conducirlo: sientes como trabajan los diferenciales, sientes el turbo silbar a medida que subes de vueltas…  Es un coche mucho más directo, más incisivo, rabioso y brusco. Te da muchas más sensaciones al conducirlo. Estás en un Rally continuo!

En resumen: a pesar de que el nombre de “Rally” lo tenga el Volkswagen, el Integrale lo es mucho más. No tiene el nombre pero sí el alma de un pura sangre de carreras.

Para rematarlo, visualmente esto todavía resulta más evidente. El Integrale es visualmente mucho más agresivo.

Es desvergonzadamente ancho, robusto e imponente. Pero al mismo tiempo es extremadamente bonito, elegante y sugerente.

Interior avanzado para su época

Cuando entras en el interior pasa lo mismo. Presenta un panel de mandos espectacular.

Está equipado con un montón de indicadores y relojes de corte deportivo que llenan 2/3 partes del frontal. No es un cuadro de mandos nada normal para su  época. Fue único y todavía lo es hoy en día!

Que queréis que os diga! El Integrale es un espectáculo para los sentidos allá por donde pasa, al sentirlo, al verlo. Esto sigue pasando hoy en día, después de más de 25 años.

De hecho, lo pudimos vivir el mismo día de las pruebas. Yendo desde Kars hasta San Julià la gente se giraba y le hacían fotos constantemente.

Buscas prestaciones y equilibrio?

En cambio, el Rally G60 presume tanto como el Integrale, pero desde una vertiente diferente. Quizás no es tan espectacular visualmente, pero ni le hace falta ni tampoco lo busca (buscaba). No por nada, pero con un historial como el suyo -y del modelo en general- no necesita hacerse notar. Sus credenciales y concepción  “made in Germany” son muy diferentes.

El Golf, -y ahora hablo del modelo entero- ocupa una posición en la Historia del Automóvil, única. Por lo tanto, como buen alemán, como Golf y como Rally G60 destaca y mucho. La precisión, la sobriedad, la fiabilidad y la potencia racionalmente administrada, pero también la tracción integral y la exclusividad por ser tan escaso, completan la mayoría de sus puntos fuertes.

Visualmente, tres cuartos de lo mismo. Este Volkswagen también es muy ancho, de hecho es casi igual, aunque no lo parezca. Y es que es una anchura más austera, suave, elegante, discreta… escoged el adjetivo que prefiráis.

El ADN es el ADN y el del Golf es 100% alemán!

La clave: su origen

Recordáis que en la comparativa del Ferrari y del McLaren hablábamos de los orígenes? Pues aquí también pasa más o menos el mismo. El Lancia, más allá de las sensaciones de rally mencionadas, es un coche italiano. Muy visual, sonoro y presumido…es un coche que se hace mirar porque es simplemente espectacular.

En cambio, el Golf pasa premeditadamente más desapercibido. No busca un protagonismo excesivo. Es, como buen Golf, discreto. Y más si lo comparamos con un Integrale.

Sea como fuere, ambos son dos joyas clásicas de primera línea! Y es que diferencias visuales y de pilotaje al margen, ambos son para disfrutarlos conduciéndolos al límite.

Consideraciones generales

Hay consideraciones importantes a tener en cuenta si queréis optar a coches como estos que os hemos mostrado.

Tenéis que tener claro que el mercado de recambios y de piezas, además de complicado y escaso, es alto de precios (de hecho, como en la mayoría de clásicos). Por lo tanto, ojo con darles un mal golpe.

También tenéis que evitar descuidarlos más de la cuenta. Son abuelos y necesitan atención, incluso sin haberlos movido. Aquí también destacará más el Integrale, pues comparativamente es más “enfermizo” y ”llorón” que el Rallye.

Dicho esto, si os decidís por una de estas unidades, como veis en el recuadro adjunto, habréis hecho una inversión excelente.

Cierto es que el Integrale está mas valorado hoy por hoy, pero ambos garantizan un alto rendimiento.

En fin.  Aquí lo dejamos. Como poco, gracias al reportaje hemos tenido la excusa para pasar un día genial pilotando estos juguetes tan especiales.

El mes que viene más, pero muy diferente!